Diosas Falaces

Imagen

Crónica andina onírica

Warmi se llamaba la nube más alta, iba derritiéndose  por el fuego de los sueños.

Warmi solía ascender al Tamputoco para recorrer sus territorios junto a su Huamaní

predilecto: El Poma.

No había Suyu que no censara para encontrar probables injusticias.

 

Una mañana, el Ucupacha se levantó y avisó de seres extraños sobre el mar,

de seres brillantes en inmensas casas flotantes.

Warmi se horrorizó de tales aberraciones.

Llamó primero a la gente pero no le oían.

Llamó al Manco pero no le oía.

Llamó al señor Pariacaca pero no le oía.

La vanidad de su nación y el sonido de los truenos apagaban su voz.

Warmi clamó al Yacu, a los Apus, a los Amarus a que le siguieran a las nubes más altas del

Hanan; ellos , aunque no eran mortales,  abandonaron su hogares y le siguieron.

La noche siguiente, lanzaron el Taki Onccoy y sembraron el Inkarri.

 

Desde el Machu Picchu  contemplaron la caída del Inti.

 

 

Publicado también Palabra sobre Palabra (ASELCA), comunidad de escritores en lengua castellana.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s