Diosas Falaces

Barroco corpóreo

Mi cuerpo es un tríptico;

un altar portátil de peana abatible.

Su remate es un pináculo gótico que rasga el cielo,

haciendo un agujero en la túnica del pantocrátor de turno.

Mi cuerpo es un amasijo de madera.

Las gafas correctoras no mienten esta vez.

Las bisagras que las unen fomentan mi realidad y sepultan mis sueños.

Ya no es hora de dormir sobre costras y trompas.

Mis dedos son los feligreses que señalan la procesión;

son adminículos-armatostes para predecir la cosecha.

De ellos emerge un verbo que separa la mierda de mis escombros.

Mi cuerpo es un tríptico;

un altar portátil que atrae ojos abatibles.

Su remate es una gran bisagra negra que funge de veleta…

Veleta solo para soplidos.

Publicado también en Palabra sobre Palabra (ASELCA), Comunidad de autores en lengua castellana

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