Diosas Falaces

Imagen

Pequeño ensayo para un cuento breve sobre niños

I

 

Ti-ti; así, el cochecito de mi hermano se hacía oír cuando las pantorrillas de mamá se atravesaban en la carretera de play-mobil, cerca de una puerta que daba a un callejón. Yo, allí y a escondidas, grababa mi nombre en sus ladrillos a clavo y martillo.

 

El Ti-ti volvía a sonar pidiéndole permiso a las manos de mi primo Marco que disparaban a un Decepticons en pleno vuelo.

 

 

 

II

 

 

 

El sol nos daba en el cuello y no nos importaba porque planeábamos en una gran alfombra aladina, obsequio de una amiga de mamá.

 

Pasos cansados y apresurados se acercaban.

Corríamos todos.

Papá llegaba con su aburrida maleta marrón,

Marco corría más a prisa, ayudado por sus dos años de ventaja;

mientras, impotente yo, decía en mis adentros ¡Es mi papá, yo primero!

Marquito llegó antes y se quedó delante de él mirándolo desde el suelo.

– ¡Tío!

Papá lo cargaba siempre, haciéndolo sentir suyo,

pero no era necesario: ya lo sentía así desde siempre;

sus ojos y de sus vísceras le llamaba padre.

 

Marco volaba tímido y luego flotaba cerca del techo del salón,

cerca de una pistola láser que había disparado al ala izquierda del decepticons

para luego aterrizar y dar paso a mi grito:

 

– ¡Papá!

Me cargaba también con un beso a mil metros del suelo…

La sonrisa de Marco se expandía y esparcía a cada esquina de la habitación.

 

 

 

III

 

 

El sol de la tarde se despedía de nuestras cabezas con la última bocina Ti-ti del cochecito amarillo de mi hermano, al tiempo que mamá increpaba alto:

– ¡Carlos Andrés! ¡Vaya a saludar a su padre!

 

 

Los ojos de Carlitos se levantaban en cámara lenta viendo venir el beso de papá. El Ti-ti se esfumaba y  en su lugar, crecían brazos largos que le envolvían la chaqueta, el cuello y las mejillas.
 

-¡Hola hijito! ¿Tu mamá?

 

Una voz de pregón se alzaba:

 

– ¡Oigan recojan todo y guárdenlo!

– ¡Todavía estamos jugando! Reclamaba yo.

– No, no. Ya jugaron mucho; lo guardan todo ahorita. Replicaba mamá.

 

 

 

 

IV

 

 

La voz de nuestra madre podía horadar los cráteres de la luna, donde muchas veces dormíamos solos, soñando en la oscuridad y cantando tristes una canción soleada sin playa, sin tíos, tías, abuelos o abuelas; festejando cumpleaños repetidos.

 

Ti-ti y “happy birthday to you”, La vieja revista de Plaza Sésamo, Decito, Petete, Yolanda, Escuela nueva, The Thompson Piano Book, Abracadabra, Tunes, El Patito feo, Aladino, Mi planta de naranja lima, El gallo Carmelo, El Ruiseñor y la rosa o la guitarra imaginaria de papá en Revolution 9.

 

 

 

El Ti-ti-ti volvía a chocar al final de la tarde contra la misteriosa caja de juguetes de Marco.

-Andy no molestes. Se oía la inquisidora voz de mamá.

 

Libros de medicina y la vocecita de mi hermano entre sus páginas pintadas, imaginándose a sí mismo salvando a mamá y a nadie más.

-¿Mi papá ya se fue a trabajar?

– Sí, hijito.

-Mejor mamá, porque ya era tarde.

 

 

 

 

V

 

 

Gran cielo azul despejado.

Soledad infantil entre juegos de escondidas donde las sombras siempre “la llevan”.

 

 

-¿Vamos a jugar? Marco preguntaba siempre

-Le voy a decir a mi mamá. Respondía mi hermano.

-Seguro que nos va a dejar. Persuadía yo.

-¿Si no? dubitaba Carlos

-¿Vamos? Convencía Marco.

-Se los voy a preguntar a ellos también, agregaba.

 

 

-¿Oigan? ¿Por qué están jugando, quién les ha dado permiso? Preguntó mi madre con el ceño fruncido

-El permiso nos lo dieron esos que van en el Ti-ti, ti-ti. Señalaba mi hermano con seguridad:

– Oh, ya se fueron.

  Se les han ido sus sombras.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s